Miguel Lamperti se retira a final de temporada y quería despedirse en el Movistar Arena. El Madrid P1 no le ha dado una de sus tres invitaciones, así que el argentino tendrá que jugar la previa, este viernes y sábado en el Club Pro Padel de Coslada, para intentar entrar en el cuadro.
Lamperti tiene 47 años, vive en Madrid y es número 103 del ranking FIP con 620 puntos. Lleva más de dos décadas siendo una cara reconocible de este deporte, primero en el circuito anterior y después en Premier Padel.
Había pedido expresamente una wildcard para asegurarse al menos un último partido en la pista grande de la ciudad. La respuesta ha sido que no.
Una despedida que ahora depende de dos partidos
La diferencia entre una invitación y la previa no es solo administrativa.
Con wildcard, Lamperti tendría garantizado su partido en el Movistar Arena pase lo que pase. Sin ella, su adiós en Madrid se juega el fin de semana en las pistas exteriores de Coslada, junto a Octavio Álvarez, contra parejas más jóvenes y con ritmo de competición.
Si pierden ahí, no hay último baile en la capital.
No es la primera vez que le ocurre en su año de retirada. En mayo, en el P1 de Buenos Aires, tampoco hubo invitación.
Qué es una wildcard y por qué no todos la reciben
Cada torneo guarda un puñado de plazas que reparte a dedo. El Madrid P1 tiene tres para un cuadro masculino de 48.
Sirven para meter a un jugador local que tira de público, a una promesa del país anfitrión, a alguien que vuelve de lesión o a un nombre que interesa a la organización por lo que sea. No hay una norma escrita que diga que a los jugadores que se retiran se les invita.
Es una decisión de negocio. Aquí había además un argumento sentimental —una figura muy querida despidiéndose en casa— y no ha pesado lo suficiente.
Lo que dice esta decisión
El pádel profesional es, antes que nada, un producto.
Las tres invitaciones de Madrid son una herramienta de la organización, no un premio a la trayectoria. Cuando un aficionado ve a un veterano histórico fuera del cuadro, la explicación rara vez es deportiva: tiene que ver con quién vende entradas y quién no, y a partir de cierta edad y cierto puesto en el ranking esa balanza deja de caer del lado del jugador.
Lamperti todavía puede conseguir su despedida en el Movistar Arena. Pero ya no depende solo de él. El cuadro principal arranca el lunes 1 de septiembre.






