Alejandra Salazar juega en Madrid el último torneo de su carrera ante su público

Alejandra Salazar disputa esta semana el Comunidad de Madrid Premier Padel P1, la última vez que competirá como profesional en su ciudad antes de retirarse a final de temporada. Lo hace junto a Aranza Osoro, la compañera con la que ha cerrado la primera mitad del año, y el domingo 6 de septiembre el torneo detendrá sus finales para rendirle un homenaje en la pista central.

Madrid no es el punto final de su carrera —ese llegará en diciembre, con las Finales de Barcelona—, pero sí es el último acto delante de la afición que la vio crecer.

Una carrera de 62 títulos y siete campeonatos del mundo

Los números que acompañan la despedida los ha publicado el propio torneo: 62 títulos oficiales, siete campeonatos del mundo (2010, 2014, 2016, 2018, 2021, 2022 y 2024) y cuatro etapas como número uno del ranking mundial, en 2009, 2016, 2021 y 2022.

El dato que mejor mide su carrera no es el total de trofeos, sino cómo están repartidos esos cuatro reinados en el número uno. No llegó a lo más alto en una temporada aislada y se descolgó después: volvió a ser la mejor del mundo con doce años de diferencia entre la primera vez y la última. Esa longevidad —mantenerse arriba mientras cambiaban las rivales, las parejas y hasta el circuito— es lo que la distingue.

Un homenaje colocado en el minuto de más audiencia

La organización no ha escondido el reconocimiento en un hueco discreto del calendario. El homenaje será el domingo 6 de septiembre en la pista central del Movistar Arena, entre la final femenina (16:00) y la final masculina (no antes de las 17:30).

Es la franja de mayor audiencia de toda la semana: el día grande, con el pabellón lleno y la retransmisión en su punto más alto. El torneo ha elegido el momento en el que más gente estará mirando para dedicárselo a ella, y esa decisión es en sí misma una medida de lo que Salazar representa para el pádel español.

Con Osoro hasta el final

Salazar afronta el cuadro principal con Aranza Osoro, pareja desde el tramo posterior al Málaga P1. La semana pasada compitieron en el FIP Gold de Belgrado, donde cayeron ante Lorena Rufo y Marta Iglesias en una remontada por 4-6, 6-3 y 6-1.

En Madrid han quedado encuadradas en el lado del cuadro de Delfi Brea y Gemma Triay, una de las parejas de arriba. El sorteo no le regala un camino sencillo en su despedida, pero Salazar nunca ha necesitado que se lo regalen: buena parte de sus títulos llegaron por delante de rivales teóricamente favoritas.

Lo que se retira con ella

Cuando Salazar cuelgue la pala en diciembre, el circuito pierde a la jugadora que ha marcado la referencia de longevidad en el pádel femenino. No se va por falta de nivel ni empujada por las lesiones: elige el momento, lo anuncia con meses de antelación y lo cierra en su ciudad.

Para quien juega al pádel un fin de semana sí y otro también, hay algo aprovechable en esa forma de terminar. Una carrera larga no se sostiene repitiendo siempre el mismo juego: se sostiene adaptándose —a la edad, a la compañera que toca, a lo que el cuerpo permite cada temporada— y siendo honesto con lo que uno puede dar en cada etapa. Salazar lo ha hecho durante casi dos décadas, y por eso Madrid le para el reloj un domingo de septiembre.

El marcador de sus partidos de esta semana importará menos que de costumbre. Lo que se juega Salazar en el Movistar Arena no es una ronda: es despedirse de casa con la pala todavía en la mano.

Más pádel profesional, en la sección de Premier Padel de Vibrando Pádel.

Más información: Comunidad de Madrid Premier Padel P1.