Alejandro Lasaigues y Roberto «Roby» Gattiker, pareja número uno del mundo entre 1992 y 1996, forman parte de la selección argentina que defenderá el título en el FIP Senior World Cup 2026, que se disputa en Buenos Aires del 14 al 19 de septiembre. Es la primera vez que el Mundial Senior se celebra en Argentina y en Sudamérica, y la nómina reúne en un mismo vestuario a los fundadores del palmarés internacional del pádel con figuras de generaciones posteriores.
Antes de que arranquen los partidos el lunes, la sola convocatoria ya cuenta una historia: la de un deporte que todavía tiene en activo, aunque sea en categoría veteranos, a quienes lo inventaron a nivel de selecciones.
Cinco años en el trono que nadie más ha igualado
Lasaigues y Gattiker se unieron como pareja en 1992 y dominaron el circuito internacional durante cinco temporadas seguidas, hasta 1996, como número uno del mundo. Ese palmarés incluye el primer Campeonato del Mundo de Pádel de la historia, disputado en Madrid y Sevilla en 1992, donde se proclamaron campeones tanto por selecciones como en la modalidad de parejas. Repitieron título mundial por parejas en Mendoza 1994, esta vez ante su público, y cerraron un tricampeonato histórico en Madrid 1996 que marcó el estándar competitivo del pádel profesional de aquella década.
Tras separarse en la pista, ninguno de los dos se alejó del deporte. Lasaigues se volcó en la formación de nuevos jugadores, y Gattiker siguió sumando títulos: en 1998 ganó su cuarto Mundial por parejas, en aquella ocasión junto a Cristian Gutiérrez.
Un vestuario que mezcla treinta años de pádel argentino
La selección albiceleste llega a Buenos Aires como vigente campeona, tras ganar el título en la edición de La Nucía 2024, y lo hace con una nómina que combina a Lasaigues y Gattiker con nombres de etapas posteriores: Hernán «Bebe» Auguste, Cristian Gutiérrez, Miguel Lamperti, Agustín Gómez Silingo, Sanyo «Tito» Allemandi, Federico Quiles y Gastón Malacalza completan un equipo que, sobre el papel, es de los más completos de la categoría senior a nivel mundial.
Esa mezcla generacional no es un detalle menor. Argentina no solo pone en pista a quienes ganaron los primeros Mundiales de la historia; también a jugadores que compitieron ya en la era de las palas modernas y las pistas de cristal, en un deporte que en tres décadas ha cambiado casi por completo su forma de jugarse, transmitirse y profesionalizarse. Cristian Gutiérrez, presente en la nómina, es además el mismo jugador que en 1998 compartió pista con Gattiker en su cuarto título mundial por parejas: el vestuario de Buenos Aires no solo mezcla generaciones, también reúne parejas que ya ganaron juntas hace más de veinticinco años.
De dos platas seguidas al primer oro por equipos
El estatus de «vigente campeona» con el que llega Argentina tiene más recorrido del que parece a simple vista. Según el palmarés oficial de la FIP, el World Padel Senior Teams Championship masculino solo se ha disputado en tres ocasiones: en 2018, en Estepona-Benahavís, y en 2022, en Las Vegas, España se llevó el oro y Argentina se quedó con la plata las dos veces. No fue hasta La Nucía 2024 cuando el combinado albiceleste completó el salto y ganó su primer título por equipos, dejando esta vez a España con la plata y a Francia con el bronce.
Ese dato cambia el marco de lo que se juega en Buenos Aires. Argentina no defiende una hegemonía histórica: defiende el título que tardó dos ediciones en conquistar, y lo hace además en un formato —por selecciones, no por parejas sueltas— en el que España ha sido la referencia dominante desde el primer Mundial de 2018. Gattiker, de hecho, ya demostró en Las Vegas 2022 que su nivel seguía intacto en categoría senior: aquel año se colgó el oro en la modalidad de parejas +50 junto a Alejandro Valle, un antecedente que refuerza por qué su convocatoria para 2026 no es solo un guiño sentimental.
Por qué Buenos Aires es una sede distinta a las anteriores
El FIP Senior World Cup 2026 marca un hito organizativo: es la primera vez que este campeonato se disputa en Argentina y en territorio sudamericano, después de que la edición anterior se jugara en La Nucía, España. Para un país que se considera a sí mismo motor histórico del pádel, recibir el Mundial Senior en casa tiene un valor añadido que va más allá del resultado deportivo: la posibilidad de que el público local vea competir, con la camiseta nacional, a quienes cimentaron el deporte que hoy siguen los aficionados a través de Coello, Tapia, Galán o Chingotto.
La competición, según el calendario oficial de la Federación Internacional de Pádel, se enmarca dentro de una ventana que arrancó este viernes 11 de septiembre en Buenos Aires y que se extiende hasta el 19, aunque los primeros partidos de la fase de grupos —y el debut de la selección argentina— están previstos a partir del lunes 14.
Lo que deja este tipo de convocatorias
Para el aficionado que sigue el circuito profesional cada semana, el Mundial Senior puede parecer un torneo menor comparado con un Major como el que se juega estos días en París. Pero convocatorias como esta tienen un valor distinto: recuerdan que el pádel, a diferencia de otros deportes con historia mucho más larga, todavía puede sentar en el mismo vestuario a sus fundadores y a jugadores que siguen compitiendo activamente más de tres décadas después de su primer título mundial. Ni Lasaigues ni Gattiker necesitan este Mundial para su legado, que quedó cerrado hace años. Lo juegan, según se desprende de la propia convocatoria, porque todavía pueden.
Larga Vida al pádel.
Por Redacción Vibrando Pádel · vibrandopadel.com
Más información: FIP Senior World Cup 2026 — Padel FIP





