A la tercera va la vencida: David Gala y Enzo Jensen, campeones del FIP Gold de Bucarest tras dos finales perdidas

David Gala y Enzo Jensen Sirvent ganaron el sábado el FIP Gold de Bucarest, su primer título juntos, al imponerse a los quintos cabezas de serie Manuel Aragón Herrera y Albert Roglán Pons por 7-5 y 7-6. Los dos jugadores, nacidos en 2006 y con veinte años recién cumplidos, llegaban a Rumanía después de perder sus dos finales anteriores como pareja.

Era la tercera final que disputaban juntos en poco más de un mes, y las dos primeras se habían torcido: cayeron en el FIP Platinum de Tirana, en Albania, y en el FIP Silver de Alcalá de Guadaíra. Bucarest rompió la racha.

Dos currículums que ya venían de lejos por separado

Antes de formar pareja, tanto Gala como Jensen ya arrastraban un recorrido propio poco habitual para su edad.

David Gala Sánchez, nacido el 6 de febrero de 2006 en Valdemorillo (Madrid), debutó en el World Padel Tour con solo 16 años, en 2022, y cerró esa primera temporada ya dentro del top 124 del ranking. Antes había sido campeón cadete de España en 2021 y se había colgado el oro en los Juegos Europeos de 2023. Con el título de Bucarest, su ranking FIP sube hasta la posición 33.

Enzo Jensen Sirvent, nacido el 17 de mayo de 2006 en Madrid y con licencia italiana, tiene detrás una historia de familia: uno de sus entrenadores es Cristian Eduardo Jensen, y ya en 2025 un medio especializado tituló su progresión como «otro Jensen que se hace grande». Antes de unirse a Gala, ganó su primer título internacional en el FIP Silver de Caltanissetta. Bucarest es su segundo título de la temporada, después del FIP Silver de Leiria, y le coloca en el puesto 42 del ranking FIP con 1.393 puntos.

Una final resuelta sin sobresaltos, después de dos que no lo fueron

El camino hasta la final tampoco fue sencillo: en semifinales, Gala y Jensen eliminaron a los italianos Simone Iacovino y Giulio Graziotti por 6-3 y 6-3, un resultado que ya apuntaba a que la pareja llegaba en su mejor momento de forma.

En la final, ante Aragón y Roglán, no hizo falta un tercer set. El 7-5 del primer parcial y el 7-6 del segundo bastaron para cerrar un título que se les había resistido dos veces seguidas en las semanas anteriores.

El mismo fin de semana, en el cuadro femenino del mismo torneo, Lucía Martínez Gómez y Letizia Manquillo Alarza también levantaron su primer título juntas, al ganar a Araceli Martínez y Laura Luján Rodríguez por 6-2 y 7-5. Dos estrenos el mismo fin de semana, en el mismo torneo, no es casualidad: es la fotografía de un Gold que está sirviendo de puerta de salida para varias parejas jóvenes a la vez.

Dos finales perdidas que no rompieron nada

Lo que hace más valioso el título de Bucarest es lo que pasó antes. Perder una final duele siempre, pero perder dos seguidas como pareja recién formada es el momento en el que muchas duplas se rompen antes de tiempo, sobre todo cuando ambos jugadores ya tienen un nombre propio hecho por separado.

Gala y Jensen no se separaron. Fueron a Tirana, cayeron en la final del Platinum. Fueron a Alcalá de Guadaíra, cayeron en la final del Silver. Y en lugar de cambiar de pareja o de plan, volvieron a jugar una semifinal y otra final, esta vez en Bucarest, y esta vez la cerraron. Es la parte de la historia que no sale en el marcador pero que explica por qué un título de Gold, a media temporada, puede pesar más de lo que parece: no premia solo el mejor fin de semana, premia la insistencia después de dos que no lo fueron.

Por qué importa un Gold entre semana

Un FIP Gold no llena portadas como un Major, pero es exactamente el escalón en el que se decide quién sube al circuito grande y quién se queda a las puertas. Gala y Jensen ya compiten en Premier Padel —su balance conjunto en 2026 se mueve en la zona del 19-14—, y este título de Bucarest es la confirmación de que esa doble vida, entre el circuito FIP y el torneo grande, empieza a inclinarse hacia el segundo.

Para cualquiera que haya perdido dos finales seguidas en lo que va de mes, la lección de Gala y Jensen es simple de enunciar y difícil de aplicar: perder una final no cambia nada del trabajo que hay que seguir haciendo la semana siguiente. Lo único que cambió entre Tirana, Alcalá de Guadaíra y Bucarest fue que, la tercera vez, cerraron los puntos que antes se les escapaban.

Con veinte años recién cumplidos los dos, Gala y Jensen ya no son una promesa que hay que vigilar a distancia: son una pareja con un título FIP Gold en el bolsillo y un calendario que, a este ritmo, les va a seguir cruzando con el circuito profesional.

Dos caminos distintos hasta la misma pista

Lo llamativo de esta pareja es que llegan a Bucarest desde puntos de partida casi opuestos. Gala es un producto de cantera pura: campeón cadete, oro europeo, debut en el World Padel Tour con 16 años, la trayectoria lineal del jugador al que se sigue desde categorías inferiores porque nunca deja de subir.

Jensen tiene un recorrido más de fondo, con un título internacional en Caltanissetta como primer peldaño y un apellido, compartido con uno de sus entrenadores, que ya venía sonando en el circuito antes de esta pareja. Que dos caminos tan distintos converjan en una pareja que ya gana Golds y compite en Premier Padel dice tanto de la profundidad del circuito español e italiano en esta generación como del título en sí.

Ninguno de los dos llega a Bucarest siendo un desconocido, y esa es precisamente la parte de la historia que conviene no perder de vista: la cantera que de verdad importa no es la que promete, es la que ya está compitiendo de tú a tú al nivel inmediatamente inferior al circuito grande, y ganando.

Larga Vida al pádel.

Por Redacción Vibrando Pádel · vibrandopadel.com

Más información: Ficha oficial de Enzo Jensen Sirvent — Padel FIP