El Paris Major 2026 cerró con 81.000 espectadores a lo largo de la semana en Roland Garros, la cifra más alta de las cinco ediciones celebradas en el estadio parisino. Sábado y domingo colgaron el cartel de «Sold Out» en la pista central Philippe Chatrier, con la final de Agustín Tapia-Arturo Coello y Ari Sánchez-Andrea Ustero como colofón. Es un salto claro respecto a las ediciones anteriores del torneo en ese mismo escenario.
Cinco años, una progresión constante
Desde su estreno en Roland Garros en 2022, el Paris Major no ha dejado de crecer en asistencia. La primera edición reunió algo más de 25.000 espectadores; en 2023 se superaron los 35.000; en 2024 la cifra rebasó los 64.000, y ahora, en 2026, el torneo ha vuelto a batir su propio récord con 81.000 aficionados a lo largo de la semana.
La progresión no es casualidad ni un pico puntual: cada edición ha superado a la anterior, lo que convierte a este Major en uno de los termómetros más fiables del crecimiento del pádel fuera de España y Argentina, sus dos mercados tradicionales.
Dos llenos seguidos en la pista más histórica del tenis
Más allá del cómputo total, lo que más ha llamado la atención ha sido la imagen de la Philippe Chatrier —la pista central de Roland Garros, escenario de algunas de las finales de tenis más recordadas— completamente llena para presenciar pádel. Tanto el sábado como el domingo, la organización colgó el cartel de «Sold Out», con las gradas del estadio parisino abarrotadas para las semifinales y las dos finales del torneo.
Ver un deporte que hace poco más de una década apenas tenía presencia fuera de España, Argentina e Italia llenando uno de los templos históricos del tenis mundial es, en sí mismo, una fotografía del momento que vive el pádel. No es solo una cifra de récord: es la confirmación de que el circuito ya puede competir por espacio y atención con otros deportes de raqueta consolidados.
No es un caso aislado: Buenos Aires también batió su propio récord este año
El Paris Major no es el único ejemplo de esta temporada. En mayo, las semifinales del Buenos Aires P1 reunieron a 16.920 espectadores en el Parque Roca, un nuevo récord mundial para un torneo profesional de pádel que superó el anterior, fijado por el propio Buenos Aires P1 en su edición de 2025 con 16.156 aficionados.
Que el récord de un torneo caiga ante el récord del mismo torneo un año después —y no ante una cifra aislada de otra sede— es la mejor prueba de que no se trata de picos puntuales, sino de una tendencia de fondo que se repite en distintos puntos del calendario y en dos continentes distintos.
Qué significa esta cifra para el circuito
El crecimiento de público no es un dato aislado del Paris Major. A lo largo de la temporada 2026, Premier Padel ha ido encadenando citas con más afluencia que en años anteriores, y París es la culminación más visible de esa tendencia en un escenario de máxima exposición mediática, compartido simbólicamente con uno de los grandes torneos de tenis del calendario.
Para el circuito, cada edición con más público que la anterior refuerza el argumento comercial ante nuevas sedes, patrocinadores y cadenas de televisión: un deporte que llena estadios prestados de otros deportes es un deporte que empieza a generar audiencia propia, no solo la curiosidad de un experimento puntual.
Por qué Roland Garros y no cualquier otro pabellón
Que este récord se produzca precisamente en Roland Garros no es casualidad. La organización del Paris Major eligió deliberadamente instalar la pista central sobre la Philippe Chatrier en lugar de recurrir a un pabellón polivalente sin historia, apostando por el valor simbólico del escenario para atraer a un público que va más allá del aficionado habitual al pádel.
Esa decisión tiene un doble efecto: por un lado, expone el deporte a espectadores de tenis que quizá nunca habían visto un partido de pádel en directo; por otro, obliga al propio torneo a estar a la altura de un estadio acostumbrado a acoger citas de máxima exigencia. Los números de esta edición sugieren que la apuesta está funcionando en ambas direcciones.
El aficionado que no sigue el circuito, también nota el cambio
No hace falta seguir cada torneo de Premier Padel para entender lo que representa esta cifra. Hace pocos años, la sola idea de ver una pista de pádel azul instalada sobre la tierra batida de Roland Garros habría sonado a fantasía. Hoy es una realidad que se repite —y crece— cada mes de septiembre.
Es un dato que interesa tanto al que juega cada semana en su club como al que apenas ha visto un partido de pádel por televisión: el deporte que muchos empezaron a practicar como afición de fin de semana está llenando, edición tras edición, escenarios que hace no tanto parecían reservados a otros deportes.
La pregunta que deja este Paris Major de cara a 2027 es hasta dónde puede seguir creciendo esta cifra, y si Roland Garros seguirá siendo suficiente para acoger la demanda de un torneo que ya agota entradas dos días seguidos.
Lo que sí queda claro, edición tras edición, es que el crecimiento del pádel ya no se mide solo en número de pistas construidas en clubes de barrio, sino en la capacidad de sus grandes citas para llenar estadios que hasta hace poco parecían pertenecer a otro deporte. Cada récord de asistencia, ya sea en París o en Buenos Aires, es una prueba más de que esa transformación no se ha frenado.
Larga Vida al pádel.
Por Redacción Vibrando Pádel · vibrandopadel.com
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