Arturo Coello y Agustín Tapia son los campeones del Milano P1 2026 tras remontar la final a Juan Lebrón y Leo Augsburger por 4-6, 6-3 y 6-2. La final se jugó el domingo 18 de octubre en el Allianz Cloud de Milán y dio a los números uno del mundo su duodécimo título de la temporada.
Es, además, el cuarto torneo seguido que ganan: París, Róterdam, Düsseldorf y Milán. Lebrón y Augsburger les quitaron un set, pero no el trofeo.
Un primer set para Lebrón y Augsburger
La final empezó como la habían soñado los aspirantes. Lebrón y Augsburger llegaban de remontar en semifinales un 0-6 a Ale Galán y Fede Chingotto, y salieron a la pista con esa inercia.
El golpe llegó en el quinto juego. Rompieron el saque de Coello y Tapia y ya no soltaron la ventaja: 6-4 para la pareja hispanoargentina.
El propio Coello lo reconoció al terminar, según la crónica oficial de la FIP: «Ha sido un partido muy difícil, también porque Leo y Juan jugaron mejor que nosotros en el primer set».
No era una frase de cortesía. Todo el primer set, los campeones fueron a remolque.
El tercer juego que dio la vuelta a la final
¿Dónde cambió todo? En un juego que casi nadie recordará por el marcador, pero que decidió la tarde.
Con el segundo set recién empezado, Lebrón y Augsburger tuvieron 15-40 al resto en el tercer juego. Coello y Tapia salvaron tres bolas de break, según coinciden la crónica de COPE y la de El Neverazo. Poco después fueron ellos quienes rompieron para ponerse 3-1.
Ese tramo explica la final mejor que cualquier estadística. Si Lebrón y Augsburger convierten una de esas bolas, se ponen con set y break arriba. No la convirtieron, y el partido giró hacia el otro lado de la red.
El segundo set se cerró 6-3. En el tercero, Coello y Tapia ya mandaban: 6-2.
Coello lo resumió en una línea: «Solo teníamos una clave para ganar: seguir jugando, y eso es lo que hicimos».
Para el que juega, ahí hay un aprendizaje que no necesita pizarra. Perder el primer set de una final no obliga a cambiar el plan si el plan es bueno. Lo que cambió el partido no fue una genialidad, sino aguantar los puntos de presión en el momento en que el rival podía rematar.
Doce títulos en 2026 y cuatro en cuatro semanas
La cifra de la temporada ya es difícil de dimensionar. Con Milán, Coello y Tapia suman 12 títulos en 2026, según la FIP.
La racha reciente lo es todavía más. Desde París han jugado cuatro torneos y han ganado los cuatro: París, Róterdam, Düsseldorf y Milán. Tres de esas finales llegaron en tres semanas consecutivas, algo que Tapia mencionó en la entrega de trofeos: «Hemos corrido, luchado y dado todo lo que teníamos en el tercer set de nuestra tercera final en tres semanas, y lo hemos conseguido».
Y añadió el dato que más interesa a quien mira el calendario: «Estamos felices por este título; ahora toca descansar un poco».
Milán no es un torneo nuevo para ellos. La FIP recuerda que ya lo ganaron en 2024, así que el Allianz Cloud es una pista que conocen como campeones.
Esta vez se llevaron, además del trofeo, los Champions’ Rings: anillos al estilo de la NBA y la NFL que el torneo entregó este año a sus campeones.
Lebrón y Augsburger, la pareja que más se ha acercado
Para Lebrón y Augsburger, la derrota tiene dos lecturas.
La amarga es evidente: tenían el primer set y una ventaja clara al resto en el segundo, y acabaron perdiendo los dos últimos sets con solo cinco juegos a favor.
La otra lectura es la de la semana. Llegaron a la final después de una de las remontadas de la temporada ante Galán y Chingotto, y obligaron a los números uno a ir a un tercer set para levantar el título. Augsburger contó esta misma semana a Mundo Deportivo que había quien les daba «dos torneos» juntos. Competir así una final de P1 contra Coello y Tapia es la mejor respuesta a esa duda.
El número uno de la Race, eso sí, se aleja. La diferencia entre Coello y Tapia y sus perseguidores es ya muy amplia a falta de pocas citas, y Milán no ha hecho más que estirarla.
Un torneo con más público y la mirada en Kuwait
El Milano P1 cerró con 38.794 espectadores en toda la semana, un 9,3 % más que en 2025, según los datos que publica la FIP. Es un indicador de que el pádel profesional en Italia no se queda en curiosidad: hay grada, y crece.
El cuadro femenino también tuvo su historia el mismo domingo. Ari Sánchez y Andrea Ustero ganaron a Paula Josemaría y Bea González, y Sánchez igualó un récord histórico de títulos, que ya contamos en su propia pieza.
Ahora el circuito cambia de continente. El Qatar Airways Premier Padel Tour vuelve en la última semana de octubre con el Major de Kuwait, que se juega del 26 al 31 de octubre y otorga los puntos de la máxima categoría. Después llegará la FIP World Cup de Doha, del 2 al 7 de noviembre, donde el pádel se juega por selecciones y no por parejas del circuito.
Ese es el contexto real del «descansar un poco» de Tapia. Cuatro semanas, cuatro títulos y, por delante, un Major y un Mundial en menos de dos semanas.
Lo de Milán deja una idea clara sobre esta temporada. Coello y Tapia no ganan siempre jugando mejor que el rival desde el primer punto. Ganan porque, cuando el partido se pone en su contra, siguen siendo la pareja que mejor juega los momentos que deciden un título. Lebrón y Augsburger les ganaron un set; el resto de la final les recordó por qué son los números uno.
Larga Vida al pádel.
Por Redacción Vibrando Pádel · vibrandopadel.com
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