Arturo Coello y Agustín Tapia entran esta semana en el cuadro del Alpine Paris Major 2026 como cabezas de serie número uno y campeones defensores, en el estadio de Roland Garros donde han ganado las tres últimas ediciones. El torneo se disputa del 7 al 13 de septiembre y reparte 2.000 puntos al campeón.
Llegan, sin embargo, en su semana más incómoda desde hace más de un año: el fin de semana pasado cayeron en los cuartos del P1 de Madrid.
Tres años sin ceder un partido en París
Desde que Coello y Tapia forman pareja, en 2023, el Major de París ha tenido siempre el mismo desenlace. Ganaron en 2023, repitieron en 2024 y sumaron el tercero en 2025. Según las estadísticas que manejan los medios del circuito, en ese tramo no han cedido un solo partido en la pista central de Roland Garros.
Es una rareza. En un circuito en el que la igualdad arriba ha crecido cada temporada, tener un torneo con dominio absoluto —mismos campeones, sin derrotas, tres años seguidos— es casi una anomalía. Para el aficionado, la pregunta de la semana no es tanto si Coello y Tapia llegarán lejos, sino si alguien ha encontrado por fin la manera de ganarles aquí.
El dato tiene una lectura sencilla para quien no sigue el pádel a diario: la pareja que encabeza el cuadro no ha perdido nunca en el sitio donde se juega. Eso convierte cada partido rival en una noticia en potencia.
Qué cambió en Madrid
La semana pasada, en el Movistar Arena, Coello y Tapia se quedaron en los cuartos de final. Los eliminaron Coki Nieto y Mike Yanguas, que después llegarían hasta la final. Fue, según los registros del circuito, su peor resultado en un torneo grande en cerca de año y medio: lo habitual en ellos es pelear títulos, no caer antes de las semifinales.
Una derrota así no cambia la jerarquía, pero sí el relato. Coello y Tapia habían gestionado buena parte de 2026 desde la posición de pareja a batir, y Madrid recordó que esa posición se defiende partido a partido. El propio calendario les da la ocasión inmediata de responder: de Madrid a París hay apenas unos días, sin tiempo para que la duda se instale.
Para el jugador de club que sigue el circuito buscando ideas, el episodio deja un aprendizaje genérico y honesto: un mal torneo pesa más por lo que genera alrededor —lecturas, comparaciones, presión añadida— que por los puntos que cuesta. La respuesta suele estar en acortar la conversación y volver a lo de siempre.
Galán y Chingotto, a un título de distancia
Enfrente, en la mitad baja del cuadro, están Alejandro Galán y Federico Chingotto, cabezas de serie número dos. Llegan a París un día después de ganar el P1 de Madrid, donde se impusieron a Nieto y Yanguas por 6-4, 5-7 y 6-4. Fue su séptimo título de la temporada.
Ese resultado tiene efecto directo en la tabla. Según la Federación Internacional de Pádel, Galán y Chingotto se han colocado a un solo título de Coello y Tapia en el cómputo del año. El Major de París es el penúltimo asalto grande antes de las Premier Padel Finals de Barcelona, el torneo que cierra la temporada y al que solo acceden las mejores parejas del ranking. Cualquier resultado en Roland Garros mueve la foto.
En 2026, además, los duelos directos entre las dos parejas no han resuelto nada: se han repartido los grandes títulos —Roma para Coello y Tapia en junio, Madrid para Galán y Chingotto ahora— sin que ninguno haya conseguido una ventaja clara sobre el otro.
Un cuadro que empieza antes
El Paris Major es categoría Major, la más alta del Premier Padel, por encima de los P1 y los P2. Eso significa cuadros más grandes: según los medios del circuito, el masculino lo forman 48 parejas, entre entradas directas, clasificados de la fase previa e invitaciones.
La consecuencia práctica es que el torneo arranca en treintaidosavos de final y no en octavos. Los cabezas de serie tienen que jugar una ronda más para llegar a la pelea por el título, y la fase previa gana peso: las parejas que se cuelan desde la qualy llegan con partidos en las piernas y con menos que perder. Es el terreno donde históricamente aparecen las primeras sorpresas.
Por delante de Coello y Tapia, en su mitad, el cuadro sitúa a Juan Lebrón y Leo Augsburger como cabezas de serie número tres: un posible cruce de semifinales si ambos cumplen. En la otra mitad, Galán y Chingotto comparten camino con Franco Stupaczuk y Jon Sanz (número cuatro) y con Nieto y Yanguas (número cinco), lo que abre la puerta a una reedición de la final de Madrid en los cuartos de la parte baja.
Lo que está realmente en juego
Coello y Tapia no necesitan París para seguir siendo la referencia del pádel masculino, pero sí lo necesitan para frenar una narrativa que en Madrid empezó a moverse. Ganar en Roland Garros por cuarto año seguido sería la forma más limpia de cerrar el paréntesis.
Para Galán y Chingotto, el objetivo es el contrario: aprovechar la inercia de Madrid para acercarse —o incluso adelantar— en la carrera por terminar 2026 como pareja número uno, una pelea que, con toda probabilidad, no se decidirá hasta Barcelona.
Y para el resto del cuadro, la lectura de Madrid es un permiso. Si Coello y Tapia se pueden perder antes de una final, el torneo de abajo hacia arriba tiene más sentido que en años anteriores. París dirá si aquella derrota fue un accidente o el principio de algo.
Larga Vida al pádel.
Por Redacción Vibrando Pádel · vibrandopadel.com
Más información: Paris Major 2026 — Padel FIP · Qatar Airways Premier Padel Tour





