El factor local se ha hecho notar en el arranque del Paris Major 2026, con la pareja franco-española formada por Thomas Leygue y Jesús Moya firmando el partido más comentado de los treintaidosavos de final. El Alpine Paris Major se disputa hasta el domingo 13 de septiembre en Roland Garros, y su cuadro principal echó a andar el lunes 7 con dos jornadas de treintaidosavos que dejaron un mensaje claro: en París, la grada juega.
No es el torneo más ruidoso del calendario por casualidad. El pádel lleva semanas instalado en la ciudad, dentro y fuera de la pista central.
Roland Garros lleva un mes respirando pádel
Antes de que rodara la primera bola del cuadro final, París ya había convivido con el 20×10 durante todo el torneo de tenis. La instalación levantada por 4PADEL a los pies de la Torre Eiffel funcionó como escaparate urbano del deporte y cerró su ciclo el 7 de septiembre, el mismo día en que arrancaba el cuadro principal del Major.
Esa pista con la torre de fondo se ha convertido en la postal del torneo. El pádel francés no la desaprovecha: es un mercado en plena expansión, con federación activa, patrocinadores locales y un circuito amateur que crece cada temporada.
La Federación Francesa de Tenis, que gestiona el Major, repartió sus invitaciones entre parejas del país. Entre ellas, la de Timéo Fonteny y Nacho Moragues, que superaron su estreno en el cuadro principal, y la de Dylan Guichard y Clément Geens, que este miércoles se cruza en dieciseisavos con Juan Lebrón y Leandro Augsburger.
Leygue y Moya, el partido del día
El duelo que encendió la Philippe-Chatrier lo protagonizaron Thomas Leygue, ídolo local, y su compañero español Jesús Moya. La pareja llegó al cuadro principal desde la fase previa y allí, en treintaidosavos, se midió a David Gala y Enzo Jensen.
Fue un choque de máxima igualdad. El primer set se decidió en el tie-break, con la grada en pie, y el segundo mantuvo la tensión hasta que Leygue y Moya encontraron el hueco para cerrarlo. Con esa victoria se metieron en dieciseisavos, donde este miércoles esperan Juanlu Esbrí y Sanyo Gutiérrez.
El resultado tiene lectura más allá del marcador. David Gala llegaba a París en buen momento: a finales de agosto se colgó el oro masculino en los Juegos del Mediterráneo de Taranto. Que una pareja salida de la previa lo frene en la primera ronda dice bastante de lo parejo que está el circuito por debajo de los cabezas de serie, y de lo que suma el empuje del público cuando el partido entra en los puntos que deciden.
Qué se juega Francia en su Major
El pádel francés no parte de cero. El país tiene una de las federaciones más activas de Europa, una red de clubes que no deja de crecer y jugadores que ya asoman de forma estable al circuito profesional. Leygue es el ejemplo más visible: internacional, con recorrido en torneos FIP y Premier Padel, y con un perfil que en Francia funciona como reclamo de taquilla.
El Major de casa es, para ese ecosistema, una vitrina anual. Un torneo en Roland Garros, con retransmisión abierta en las primeras rondas y pistas llenas, hace por la difusión del deporte lo que no consigue un año entero de circuito continental. De ahí que la FFT reparta sus invitaciones entre parejas locales aunque el nivel medio todavía esté por debajo del de España o Argentina: cada partido de un francés en la central es una hora de escaparate.
La contrapartida llega rápido. Fonteny y Moragues, Guichard y Geens o el propio Leygue con Moya saben que el cuadro se estrecha en cuanto aparecen los cabezas de serie, y que su torneo se juega en estas primeras rondas. Ninguna de las tres parejas parte como favorita para llegar a cuartos, pero las tres han cumplido el primer objetivo: dar guerra delante de su gente.
Una despedida con acento español
Entre los nombres que pasaron ronda estuvo el de Guillermo Collado y Pol Hernández, que afrontan el Major como una de sus últimas citas juntos y resolvieron su partido de treintaidosavos sin sobresaltos. Este miércoles les toca un examen mayor en dieciseisavos: Martín Di Nenno y Paquito Navarro.
La previa masculina también dejó alguna víctima local. La pareja de Boronad y Robert, otra de las invitadas francesas, se quedó fuera antes del cuadro final ante los argentinos Juan Ignacio Rubini y Ignacio Piotto.
Un cuadro que aún no ha visto a los favoritos
Los cabezas de serie no debutan hasta este miércoles. Arturo Coello y Agustín Tapia, número uno, abren su torneo ante Tino Libaak y Gonza Alfonso, la pareja joven que rozó la final del Madrid P1 hace una semana. Alejandro Galán y Federico Chingotto, número dos y vigentes campeones de Madrid, se estrenan frente a Arnau Ayats y Emilio Sánchez Chamero, dos jóvenes que llegaron desde la fase previa y que ahora tienen delante el reto de medirse a los mejores del mundo.
Para el aficionado, el atractivo de esta primera semana está justo ahí: en ver hasta dónde aguanta el cuadro antes de que los de arriba impongan su ley. Para quien juega, el arranque de París deja un recordatorio útil: en un torneo a partido único, la diferencia no la marca el nivel medio, sino la capacidad de sostener la cabeza fría en el tie-break y en los break points. Leygue y Moya ganaron ahí, no en el conjunto del partido.
El Paris Major reparte 2.000 puntos al campeón y es una de las citas que más mueve la carrera por el número uno, con Coello-Tapia y Galán-Chingotto separados por menos de 500 puntos según la clasificación del circuito. Pero antes de esa pelea de fondo, el torneo ha querido enseñar su otra cara: la de un deporte que en Francia ya llena gradas y las pone a favor de los suyos.
Larga Vida al pádel.
Por Redacción Vibrando Pádel · vibrandopadel.com
Más información: Alpine Paris Major 2026 — Padel FIP





