Samu Rivas, de los cuartos de un FIP Gold a jugar en casa: cómo salta la NextGen española al circuito

Samu Rivas, jugador salmantino de 17 años, alcanzó a finales de agosto los cuartos de final del FIP Gold de Belgrado junto a Nicolás Zurita y este fin de semana ha competido como número uno del cuadro Sub-18 del FIP Promises de Salamanca, su ciudad. Nació el 16 de noviembre de 2008, según su ficha oficial de la Federación Internacional de Pádel, y el torneo NextGen de Salamanca, disputado del 3 al 6 de septiembre, reunió a más de 200 jugadores en categorías de Sub-12 a Sub-18.

Dos torneos, dos escenarios y apenas dos semanas de diferencia. Es exactamente el perfil de cantera que interesa: el que ya roza el circuito profesional, no el que solo gana en su categoría.

Cuartos en Belgrado: un resultado que no es habitual a los 17

El FIP Gold de Belgrado, disputado dentro del CUPRA FIP Tour a finales de agosto, repartía además el puesto de pareja número cuatro del ranking en su cuadro. En ese contexto, Zurita y Rivas ganaron su partido de dieciseisavos y el de octavos antes de caer en cuartos de final ante Coki Nieto y Mike Yanguas —que acabarían jugando la final— por 6-2 y 6-2.

El CUPRA FIP Tour es el escalón inmediatamente por debajo del Premier Padel. Llegar a los cuartos de un FIP Gold, el segundo nivel más alto de ese circuito, con 17 años y frente a parejas de recorrido profesional, es un resultado que sitúa a Rivas por delante de la mayoría de su generación.

El torneo, además, tenía morbo añadido: en Belgrado se decidía qué pareja cerraba la temporada como número cuatro del ranking, así que el cuadro estaba lleno de duplas consolidadas peleando por algo concreto. Que un jugador nacido en 2008 pasara dos rondas en ese ambiente no es un detalle menor.

El historial: campeón del mundo de menores y finalista de FIP Bronze

El de Belgrado no es un resultado aislado. Según la información de la FIP, Rivas ganó en marzo de 2026 el FIP Bronze de Helsingborg (Suecia) y a lo largo del año ha sido finalista de los FIP Bronze de Marnes (Francia), Portimão (Portugal) y Lanzarote.

Antes, en categorías de formación, fue campeón del mundo de menores con la selección española en 2023, además de campeón de Castilla y León en varias ocasiones y medallista en campeonatos de España y de Europa. La trayectoria encaja con el patrón de los jugadores que terminan cerca del circuito: resultados sostenidos en su edad y, en paralelo, una escalada progresiva por el circuito internacional de adultos.

Salamanca y el FIP Promises: el circuito NextGen que la FIP reordenó en 2026

El torneo que Rivas ha jugado en casa es una etapa del FIP Promises, el circuito que la Federación Internacional reservó a la NextGen y que en 2026 estrenó nueva estructura y un ranking propio con estándares equiparables a los del pádel profesional.

La cita de Salamanca —encuadrada en la programación deportiva de las Ferias y Fiestas de la ciudad— repartió ocho cuadros: Sub-12, Sub-14, Sub-16 y Sub-18, masculino y femenino. Rivas, nacido en Salamanca, entró como cabeza de serie número uno del Sub-18 masculino junto a Diego Rivas.

El FIP Promises no interesa por su tabla de campeones, sino por lo que representa: el primer punto de contacto reglado entre el pádel de formación y el circuito internacional. Sus números —participación, países, ranking— dicen cuánta base hay empujando por detrás.

La reforma de 2026 fue en esa dirección. La FIP presentó un ranking NextGen con más detalle y un diseño equiparable al del circuito profesional, con la idea de que un jugador de 14 o 16 años pueda seguir su progresión con los mismos parámetros que verá después como adulto. Salamanca, con más de 200 inscritos en una sola sede, es una muestra de que el circuito tiene demanda.

El salto de la cantera al circuito: cómo se hace

El camino de la NextGen al cuadro grande del Premier Padel tiene peldaños bastante definidos. Se empieza compitiendo en el circuito de formación y en el FIP Promises; se pasa después al CUPRA FIP Tour, que reparte puntos por niveles (Bronze, Silver, Gold, Platinum); y con ranking suficiente se accede a las fases previas de los torneos Premier, o a alguna invitación puntual, antes de intentar entrar de forma habitual en el cuadro principal.

Para quien juega y sueña con ese recorrido, el aprendizaje honesto es que el salto no lo da un torneo, sino la acumulación: puntos de ranking mes a mes, muchos viajes, y con frecuencia competir contra rivales mayores y más hechos físicamente. Los resultados llamativos —unos cuartos de FIP Gold, una final de FIP Bronze— son señales, no atajos.

Los nombres a seguir, con la cabeza fría

Rivas es uno de los perfiles españoles jóvenes que ya aparecen en cuadros del CUPRA FIP Tour y asoman a las fases previas del circuito grande. No es el único, y ninguno tiene el futuro escrito: la historia del pádel está llena de promesas que se quedaron a mitad de camino y de jugadores que despegaron más tarde de lo previsto.

Lo que sí permite afirmar su fin de semana es una foto clara de cómo funciona la cantera cuando funciona: un jugador de 17 años que una semana compite por meterse entre los ocho mejores de un FIP Gold y a la siguiente juega en su ciudad, delante de su gente, en el circuito que la FIP ha montado para que ese paso exista.

Larga Vida al pádel.

Por Redacción Vibrando Pádel · vibrandopadel.com

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