Javi Garrido y Lucas Bergamini han anunciado el final de su etapa como pareja tras caer en los dieciseisavos del Paris Major 2026 ante Javi Martínez y Luis Hernández por 1-6 y 7-6(6). El español y el brasileño eran cabezas de serie número 9 del cuadro, y el torneo de Roland Garros era, en teoría, su última cita juntos.
Es la segunda vez que rompen. Garrido y Bergamini ya habían jugado juntos en 2024 y se habían separado al final de aquella temporada.
Un reencuentro que duró una temporada
La reconciliación se anunció para 2026 y arrancó en enero. Sobre el papel tenía sentido: dos estilos muy distintos que, combinados, deberían haber dado una pareja equilibrada y con todos los registros cubiertos. Así lo vendió el circuito cuando se formó, como una de las duplas nuevas que mejor encajaban de cara al Major de París.
En la práctica no terminó de cuajar. «No han terminado de explotar», resumió la prensa especializada, y esa es también la lectura de los dos jugadores: el proyecto se cierra sin un enfado de por medio, pero también sin el rendimiento que esperaban cuando lo montaron.
Cuartos de final y un título, pero no el salto
El balance del año no fue malo en frío. Garrido y Bergamini alcanzaron los cuartos de final en los Premier de Riad, Gijón, New Giza y Roma, y sumaron un título: el FIP Gold de Abiyán, su primer trofeo como pareja, logrado ante Juan Tello y Maxi Arce en una final ajustada.
El problema es el contexto. Para una dupla sembrada entre las diez primeras de un Major, cuatro cuartos de final y un FIP Gold es un suelo, no un techo. Necesitaban encadenar semifinales, meterse en alguna final de P1 o P2 y, de vez en cuando, dar un susto a las parejas de arriba. Eso no llegó, y en un circuito donde cada torneo mueve el ranking, un año entero rondando los cuartos sin pasar de ahí acaba pesando.
La derrota que puso fecha al adiós
El cierre llegó pronto en París. Ante Javi Martínez y Luis Hernández, una pareja sin cabeza de serie, Garrido y Bergamini se vieron 1-6 abajo en el marcador antes de reaccionar. En el segundo set llevaron el partido al tie-break, pero lo perdieron por un ajustado 7-6(6), y con él se fue el torneo y el proyecto.
Que una pareja del top 10 del cuadro caiga en dieciseisavos ante una dupla de la parte baja no es una anomalía este año: el Paris Major está dejando varios resultados así en la primera semana. Pero para Garrido y Bergamini fue, además, el punto final.
«Berguita, te agradezco de corazón todo el esfuerzo»
La separación se comunicó en redes sociales, y el tono fue de reconocimiento mutuo. «Berguita, te agradezco de corazón todo el esfuerzo que has hecho durante todo este año. Es una pena que no hayamos podido disfrutar y competir como lo hemos hecho a diario», escribió Garrido dirigiéndose a su compañero.
Esa última frase —»como lo hacíamos a diario»— es la que resume el desajuste. En los entrenamientos la pareja funcionaba; en los partidos, con el marcador en juego y la presión de un cuadro, no aparecía la misma versión. Le pasa a muchas duplas que se ven bien en la pista de club y no encuentran el clic en competición.
Una ola de rupturas antes de Rotterdam
Garrido y Bergamini no se despiden solos. En el mismo Paris Major, Guillermo Collado y Pol Hernández también jugaron su último partido juntos, y no son los únicos movimientos que se esperan de aquí a final de temporada. El mercado de parejas se reactiva cada septiembre, con el tramo final del calendario como banco de pruebas para las combinaciones de 2027.
De hecho, el adiós tiene un matiz: pese a presentarse como su último torneo, Garrido y Bergamini siguen apareciendo inscritos juntos para el Rotterdam P2 (28 de septiembre al 4 de octubre). Lo más probable es que esa sea, ahora sí, la despedida real, y que a partir de ahí cada uno arranque un proyecto nuevo. Se ha llegado a especular incluso con un intercambio de piezas entre las dos parejas que se rompen a la vez.
Lo que deja este cierre
Para el aficionado, la historia de Garrido y Bergamini es un recordatorio de que en el pádel profesional la química no se decreta. Dos jugadores que se complementan sobre el papel pueden no funcionar en la pista, y al revés: parejas aparentemente descompensadas que ganan porque se entienden en los puntos importantes.
Para quien juega, la lección es parecida y sirve para cualquier nivel. Elegir compañero por lo que suma en teoría —»tú pegas, yo coloco»— es solo el principio. Lo que sostiene una pareja son los partidos ganados juntos, la forma de gestionar los momentos malos y la confianza de que el otro va a estar donde tiene que estar. Eso no se ve en un vídeo: se construye ganando.
Larga Vida al pádel.
Por Redacción Vibrando Pádel · vibrandopadel.com
Más información: Alpine Paris Major 2026 — Padel FIP





