El cuadro femenino del Paris Major 2026 echó a andar el martes con una tónica que se repite torneo tras torneo: parejas españolas eliminándose entre sí antes de que aparezcan las cabezas de serie. En los treintaidosavos de final disputados en Roland Garros, varios de los duelos con más recorrido enfrentaron a jugadoras del mismo país, y la igualdad obligó a resolver varios de ellos en tres sets.
Es la consecuencia directa de un dato estructural: España aporta el grueso del cuadro, y eso convierte la primera semana de cada Major en una criba interna.

Cuatro españolas en el partido más largo del día
El choque de mayor duración de la jornada lo protagonizaron Lucía Martínez y Letizia Manquillo frente a Bárbara Las Heras y Carla Mesa. Cuatro jugadoras españolas en una batalla táctica y física que se fue a tres sets.
El primero cayó del lado de Las Heras y Mesa tras un tie-break ajustado. Martínez y Manquillo respondieron con un segundo set sólido para forzar la manga decisiva, pero ahí la mayor templanza en los momentos clave inclinó el partido hacia Las Heras y Mesa, que sellaron el pase a dieciseisavos.
Las Heras y Mesa ya habían tenido que sudar para llegar al cuadro principal: superaron la fase previa con autoridad. El premio por ese esfuerzo doble es seguir vivas en un Major.
Aida Martínez y Natividad López, remontada de guion
Otra de las historias de la jornada la firmaron Aida Martínez y Natividad López. Enfrente, una pareja correosa y con oficio: la italiana Caterina Baldi y la portuguesa Ana Catarina Nogueira.
Las españolas arrancaron arrollando en el primer set. Baldi y Nogueira se rehicieron y empataron el partido con un segundo parcial claro. Y en el tercero, Martínez y López volvieron a su mejor versión para cerrar el billete a la siguiente ronda.
El patrón —dominio, bajón, reacción— se repitió en varios encuentros del día. Sandra Bellver y Ana Domínguez tomaron la delantera ante Marta Caparrós y Águeda Pérez, pero Caparrós y Pérez le dieron la vuelta y también avanzaron.
La previa ya había roto el cuadro
Antes de los treintaidosavos, la fase previa femenina había dejado su propia sorpresa. Lorena Vano y Carmen Castillón necesitaron más de dos horas y una remontada para eliminar a Anna Ortiz y Victoria Kurz, quinta favorita del cuadro previo. Con ese triunfo se colaron en el cuadro principal, donde este miércoles se miden en dieciseisavos a Jana Montes y Marta Barrera.
La previa funciona así en los Majors: un cuadro amplio, partidos a un set de distancia de quedarse fuera y varias parejas que llegan al cuadro final con más ritmo de competición que las sembradas, que aún no han jugado.
Las favoritas entran ahora
Las primeras cabezas de serie se incorporan al torneo esta semana. Entre ellas, Gemma Triay y Delfina Brea, que llegan a París como campeonas del Madrid P1 y una de las parejas más en forma del circuito, y Martina Calvo y Claudia Fernández, la dupla más joven del cuadro, situada en la misma mitad que Triay y Brea.
A partir de su entrada, el cuadro cambia de naturaleza. Lo que hasta ahora ha sido un torneo de parejas parejas —valga la redundancia— pasa a medirse contra las que mandan en el ranking. Ahí es donde se verá si alguna de las que ha sobrevivido a la criba interna tiene nivel para dar un susto.
Qué mirar de aquí en adelante
Para el aficionado, la lectura de esta primera fase es doble. Por un lado, el circuito femenino tiene una base española tan ancha que sus torneos empiezan siempre con un descarte doloroso entre compatriotas. Por otro, esa misma profundidad es la que hace que cada Major sea imprevisible por debajo del top: cualquiera de estas parejas puede encadenar dos victorias y plantarse en octavos.
Para quien juega, los partidos del martes dejan una idea aprovechable: casi ninguno se ganó de principio a fin. Se ganaron por tramos, y las que pasaron ronda fueron las que mejor gestionaron el bajón propio y el momento de subida de la rival. En un torneo a partido único, sostener el marcador cuando el juego no acompaña vale más que un set brillante.
El Paris Major reparte 2.000 puntos a las campeonas y es una cita de peso en la carrera por el número uno también en el cuadro femenino. Pero antes de esa pelea, el torneo ha vuelto a enseñar una constante del pádel actual: en la parte de abajo del cuadro, casi todo el mundo habla español.
Larga Vida al pádel.
Por Redacción Vibrando Pádel · vibrandopadel.com
Más información: Alpine Paris Major 2026 — Padel FIP






