Ale Galán y Juan Lebrón volverán a jugar juntos con la camiseta de España en el Mundial de Doha, que se disputa del 2 al 7 de noviembre. Lo ha adelantado el seleccionador nacional, Juanjo Gutiérrez, después de presentar la lista de convocados: «No sé en qué ronda, pero Lebrón y Galán van a jugar juntos», según recoge Padel Addict.
Dos años y medio después de separarse en el circuito, la pareja que dominó el pádel mundial vuelve a compartir pista. Y no por primera vez desde la ruptura.
Lo que ha dicho exactamente el seleccionador
Conviene leer la frase entera, porque el matiz importa.
Gutiérrez no ha anunciado una pareja fija para todo el torneo. Ha dicho que Galán y Lebrón jugarán juntos en algún momento del Mundial, sin concretar en qué eliminatoria. En la entrevista en vídeo que publicó Marca, el titular es todavía más prudente: «muy probablemente» volverán a jugar juntos.
La diferencia no es menor. En un torneo por países, el seleccionador puede cambiar sus parejas de una ronda a otra según el rival, el estado físico de cada uno o cómo haya ido el partido anterior. Lo que hoy es una intención puede ser una alineación distinta el día de la final.
Sobre la relación entre ambos, el seleccionador fue directo. «Aunque por algunas acciones no parezca, ambos se tienen cariño y respeto», dijo, según AnalistasPadel. Una frase que reconoce lo evidente: la separación no fue tranquila, y en los últimos meses, ya como rivales en el circuito, ha habido episodios de tensión entre los dos.
Marzo de 2024: la ruptura
Galán y Lebrón fueron durante varias temporadas la pareja de referencia del pádel mundial. Llegaron juntos al número uno y ganaron títulos en serie.
En marzo de 2024 decidieron separarse. Desde entonces cada uno ha seguido su camino en Premier Padel: Galán forma pareja con el argentino Fede Chingotto y Lebrón, con el también argentino Leo Augsburger.
La ruptura no impidió que, ocho meses después, volvieran a juntarse para la selección.
Noviembre de 2024: el precedente de Doha
En el Mundial de 2024, también en Doha, España llegó a la final masculina y la perdió 2-1 contra Argentina.
El punto que jugaron Galán y Lebrón fue el segundo de aquella final. Enfrente estaban Agustín Tapia y Fede Chingotto, que ganaron por 7-6, 3-6 y 6-2 en un partido de más de dos horas. Antes, Arturo Coello y Coki Nieto habían dado ventaja a España con un 6-1 y 6-2 ante Stupaczuk y Di Nenno. El título se decidió en el tercer partido, pasada la medianoche en Qatar: Tino Libaak y Leo Augsburger remontaron a Paquito Navarro y Mike Yanguas por 3-6, 7-5 y 7-6.
Mirado dos años después, aquella final tiene una ironía difícil de ignorar. El argentino que ganó a Galán y Lebrón aquella noche, Chingotto, es hoy el compañero de Galán. Y el que dio a Argentina el punto decisivo, Augsburger, es hoy el compañero de Lebrón.
Si España y Argentina vuelven a cruzarse en Doha, los dos españoles tendrán enfrente, con otra camiseta, a la persona con la que comparten pista el resto del año.
Una convocatoria de ocho para un torneo de parejas intercambiables
La lista masculina que presentó la Federación Española el 24 de septiembre tiene ocho nombres: Arturo Coello, Ale Galán, Juan Lebrón, Paquito Navarro, Mike Yanguas, Coki Nieto, Jon Sanz y Aimar Goñi.
Ocho jugadores dan para cuatro parejas, y cada eliminatoria del Mundial se juega con tres. Eso deja al seleccionador margen para rotar, y explica por qué Gutiérrez habla de «alguna ronda» y no de todo el torneo. Juntar a Galán y Lebrón no obliga a mantenerlos juntos si el cuadro pide otra cosa.
El propio seleccionador reconoció, según Padel Addict, que «Argentina es hoy mejor que España» por los resultados recientes, aunque ve a su equipo con potencial para pelear el título. Es una forma honesta de plantear el torneo: España no llega como favorita, llega como aspirante con mucho talento.
Qué significa para el aficionado y para el que juega
Para el aficionado, la noticia tiene un valor evidente: volver a ver en la misma pista a una de las parejas más exitosas de la historia reciente del pádel, en un torneo que se juega cada dos años y sin puntos de ranking de por medio. Solo camiseta.
Para el que no sigue el pádel de cerca, la historia se entiende sin saber de bandejas ni de víboras. Dos deportistas que dejaron de jugar juntos, que han competido el uno contra el otro con tensión, y que aceptan compartir pista cuando juegan por su país.
Para el que juega en su club, hay una lectura práctica. Una pareja que se conoce bien tiene automatismos que no desaparecen aunque lleve tiempo sin jugar junta: quién cubre el centro, quién sube a la red, quién manda en el punto. Eso es lo que busca un seleccionador cuando junta a dos jugadores con historia común en un torneo corto, en el que no hay tiempo para construir una pareja desde cero.
Lo que no garantiza ese conocimiento es el resultado. En 2024 lo tenían, jugaron un gran partido y perdieron en tres sets. En Doha, dentro de cinco semanas, tendrán una segunda oportunidad en el mismo escenario.
Larga Vida al pádel.
Por Redacción Vibrando Pádel · vibrandopadel.com
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