Babolat ya tiene en tienda las tres palas de Juan Lebrón para 2027: la Viper 3.1, la Viper Soft 3.1 y la Veron 3.1. Las tres comparten forma de diamante y balance alto, y se separan en lo que de verdad cambia la sensación en pista: el núcleo, la cara y el peso, que va de 370 a 360 gramos.
Llegan justo cuando Lebrón juega los cuartos del Milano P1 con Leo Augsburger. Y la pregunta para el que no compite en el Allianz Cloud es otra: cuál de las tres tiene sentido en su mano.
Para el aficionado que sigue el circuito profesional, la Viper es la versión de referencia de la familia, la más cercana a lo que pide un jugador de su nivel. Para el que juega, lo importante está en la letra pequeña de cada ficha, y ahí las tres se parecen menos de lo que sugiere el nombre.
Una familia, tres palas distintas
La lógica de la colección es la de una escalera. Arriba está la pala que usa el jugador; debajo, dos versiones que mantienen el formato pero rebajan la exigencia.
Viper 3.1 2027 Juan Lebrón
- Forma: diamante
- Balance: alto
- Peso: 370 g (±10 g)
- Núcleo: Hard EVA
- Cara: carbono 3K
- Precio en tiendas especializadas: en torno a 390 €
Viper Soft 3.1 2027 Juan Lebrón
- Forma: diamante
- Balance: alto
- Peso: 365 g (±10 g)
- Núcleo: Black EVA
- Cara: carbono
- Precio en tiendas especializadas: en torno a 300 €
Veron 3.1 2027 Juan Lebrón
- Forma: diamante
- Balance: alto
- Peso: 360 g (±10 g)
- Núcleo: Black EVA
- Cara: Carbon Flex, una mezcla de carbono y fibra de vidrio
- Precio en tiendas especializadas: en torno a 240 €
Los precios son los que publican las tiendas online especializadas a mediados de octubre y pueden variar con descuentos y promociones. Babolat no ha comunicado un precio oficial de venta que hayamos podido verificar.
Viper 3.1: la pala del jugador, con todo lo que eso implica
La Viper es la más pesada y la más dura de las tres. El núcleo Hard EVA es una goma firme que devuelve la bola con mucha velocidad cuando se golpea bien, y castiga más el brazo cuando no. Sumada a la cara de carbono 3K, el resultado es una pala rígida, pensada para quien busca salida de bola en el remate.
Padel Addict la describe como una pala para jugadores avanzados y de competición con buena técnica que quieren una respuesta firme y explosiva. Encaja con lo que sugiere la ficha: diamante, balance alto y 370 gramos es la combinación clásica del pegador.
Para quién sí: jugadores de nivel avanzado que rematan mucho y tienen el brazo acostumbrado a palas duras.
Para quién no: quien empieza, quien juega una o dos veces por semana sin preparación física, y cualquiera que haya tenido molestias de codo u hombro. Un diamante pesado y duro no corrige errores técnicos: los amplifica.
Viper Soft 3.1: la misma idea con más tacto
La Viper Soft mantiene el formato y baja la dureza. Cambia el núcleo a Black EVA, más blando, y pierde cinco gramos respecto a la Viper. En la práctica, eso significa una bola que se queda algo más en la cara y un golpe menos seco en el brazo.
Es la opción lógica para el jugador que admira la Viper pero no necesita su rigidez. Mantiene el balance alto, así que sigue siendo una pala de ataque; lo que gana es margen en los golpes de defensa y en las bolas que no se pegan con el centro.
Para quién sí: nivel intermedio-alto y avanzado que quiere potencia y una pala de diamante, pero valora la comodidad y juega sesiones largas.
Para quién no: el jugador muy técnico que busca la máxima salida de bola. Para él, la Viper estándar tiene más sentido.
Veron 3.1: la puerta de entrada al diamante de Lebrón
La Veron es la más ligera y la más asequible. Con 360 gramos, núcleo Black EVA y una cara de Carbon Flex que mezcla carbono y fibra de vidrio, es la versión más permisiva de la familia. La fibra de vidrio aporta flexibilidad, y eso se nota en la salida de bola a velocidades bajas.
Padel Addict la sitúa en el jugador intermedio o avanzado que quiere potencia con más flexibilidad. Es también la que permite probar el formato diamante con menos riesgo para el bolsillo y para el brazo.
Para quién sí: el jugador intermedio que quiere dar el salto a una pala de ataque sin pasar directamente a una rígida.
Para quién no: el principiante absoluto. Aunque sea la más amable de las tres, sigue siendo un diamante con balance alto. Para los primeros meses, una pala redonda y de balance bajo perdona mucho más.
Lo que la colección cuenta del mercado
Babolat no inventa nada con esta escalera, y es justo lo interesante. La estrategia de tres versiones de una pala firmada —una para el profesional, una más cómoda y una más barata— es hoy la norma entre las grandes marcas. El jugador amateur compra el nombre y el diseño, pero cada vez más elige la versión que de verdad se ajusta a su juego.
La horquilla de precio lo deja claro: hay unos 150 euros de diferencia entre la Viper y la Veron. Para el que juega dos veces por semana, esa diferencia rara vez se traduce en mejor pádel. Para el que compite y remata, sí puede estar justificada.
Según Padel Addict, las tres incorporan las tecnologías Dynamic Stability System y 3D Spin de la marca, y la colección se completa con zapatillas, ropa y paleteros. La presentación se hizo en París.
El consejo para el que esté pensando en cambiar de pala no tiene que ver con Lebrón: probar antes de comprar. Diez minutos en pista dicen más que cualquier ficha técnica, y una pala que da molestias en el codo deja de ser una buena pala aunque la use un profesional.
Larga Vida al pádel.
Por Redacción Vibrando Pádel · vibrandopadel.com
Más información: Babolat Padel
